Después de leer, (sí, leer), el “documento” de Wells Chappel
(lo pueden leer dando click aquí, recomiendo que lo lean), que es bastante
pequeño en extensión; pero si que nos puede dejar pensando un buen rato. A mí,
por ejemplo, me he podido dar cuenta de lo "complejo" que puede ser
escribir. Cuando uno escribe algo, lo que sea, es importante escribir la
definición de los conceptos, por así decirlo, debemos tener algo en claro, no
suponer que la persona que leerá lo que escribimos piense lo mismo que
nosotros, por ende la interpretación podría ser diferente. Lo mejor será ser lo
más claro y preciso posible.
En ocasiones no es tan bueno “economizar” el lenguaje, me
refiero a “abreviar” las palabras para escribir rápido o por equis razón. No
digo que sea malo, yo también lo he hecho, lo malo yace en seguir economizando
el lenguaje aunque ya no exista la necesidad, es decir, antes la justificación
era, para escribir “mucho” en un mismo mensaje y así ahorrar crédito, en cuanto
a los celulares. En el correo o FB (Facebook) por ejemplo, ya los mensajes no
están tan limitados.
“Debemos aprender a transmitir información”. Iván Rodríguez.
Para ello sería bueno recordar que, para escribir bien y que
se interprete correctamente, no debemos olvidar a nuestros “amigos” los acentos
(serán amigos muy útiles si los sabemos
“tratar” bien, me refiero a saber en dónde escribirlos, colocarlos).
Ya que, sin ellos a veces se pueden interpretar mal las
cosas. Pondré un ejemplo que vi hace tiempo en internet, no es lo mismo bebés
gratis (pequeño ser vivo que pronto será un humano adulto) que bebes gratis
(del verbo beber, tomar). Porque no es lo mismo hablar de ingles que del
inglés.
(…) hábito, habito y habitó, por
ejemplo son tres palabras con significados diferentes. La primera es un
sustantivo y las otras dos son acciones del verbo habitar en diferentes tiempos
y personas: Un hááábito es una costumbre, habiiito es primera persona en
presente del verbo habitar (yo habito) y habitóóó es tercera persona en
pretérito (él habitó). Pablo Parellada.
Sin mencionar la ortografía, porque no es lo mismo baya
(fruto) que valla (las tablas unidas, de color blanco comúnmente, alrededor de
los jardines de los ricos). No olvidemos a las comas, ellas son bastante importantes, podrían salvar muchas cosas... un examen por ejemplo:
"¿Cómo está mi examen? No, está mal", en cambio, "¿cómo está mi examen? No está mal".
Una relación: “No tengo novia”, cuando era, “No, tengo novia”.
Vidas: "vamos a comer niños", en lugar de "vamos a comer, niños". "¿Cambio la orden? No, ejecución", en vez de, "¿Cambio la orden? No ejecución".


